Paulina Jara, a quien el Centro de Innovación en Productos realizó una Asesoría de Diseño el año 2009, trabaja junto a su madre en Quebrada Escobares en el emprendimiento denominado “Diseño Más Papel” (www.disenopapel.cl). El año 2010, tras postular en la línea de emprendimientos, se ganó un Capital Semilla otorgado por el gobierno a través del Servicio de Cooperación Técnica (SERCOTEC) dela V Región, lo cual significó una importante inyección de recursos que le permitió invertir en nuevas capacidades de infraestructura para su taller.
“El diagnóstico del CI+P nos abrió los ojos y nos llevó a visualizar concretamente lo que nosotros intuíamos pero no veíamos todavía”, confiesa la joven, quien reconoce la ayuda del Centro de Innovación en Productos para ordenar el proyecto e ilustrar tanto sus carencias como sus fortalezas. “Por lo mismo, postulamos al capital semilla, ya que nos dimos cuenta de que nos faltaba infraestructura, especialmente si queremos comenzar a hacer talleres a la comunidad”, adelanta Paulina, quien hoy se siente más como una emprendedora que como una empresaria, debido a la falta de herramientas de comercialización y distribución de los recursos.
“La educación del Capital Semilla se aboca más a habilidades emprendedoras, como capacidades para contar de qué se trata el producto y cómo llegaste a eso. Sin embargo no te enseñan a sacar boleta ni tampoco a qué hacer cuando le entregas tus productos a otra tienda para que los venda”, explica Paulina, quien comercializa sus creaciones en una tienda en el Cerro Alegre.
“Lo que nosotros hacemos es reciclaje de papel y cartón, por lo que funcionamos como una fuente desde donde se redirecciona el papel a otros centros de reciclaje”, cuenta la joven, cuyo objetivo es utilizar justamente puro papel reciclado. Éste se pega y se prensa para hacer nuevos pliegos de papel. “En el caso de los tubos de cartón, molemos la pulpa, se hierve y se cuela, y sirve para hacer tanto nuevos pliegos de papel como otros productos en base a masa para modelar”, explica esta diseñadora gráfica de profesión.
Por otro lado, las revistas se utilizan para hacer los anillos, cortando las hojas según el color y plegándolas para enrollarlas. “La técnica fue desarrollada de manera bastante intuitiva, por lo que constituye una innovación a partir de ensayo y error”, confiesa la artista, para quien Diseño Más Papel constituye diseño, arte y artesanía, pues confeccionan productos manufacturados que no son seriados, y que resultan de un proceso creativo propio.
“Siempre tuve una motivación ecologista y esta era la oportunidad para que un proyecto contemplara aquellos intereses. Es algo que he ido puliendo de a poco, ya que requiere que todo los procesos sean igualmente limpios”, explica Paulina, quien detalla que el agua que se utiliza para hacer el papel es luego ocupada para regar las plantas. “Todo debe constituir un proceso sustentable para aprovechar al máximo los recursos. Por lo mismo, creo que esto representa una innovación si uno es consecuente, pues no vale reciclar por un lado y contaminar por el otro”, opina la joven, quien espera poder ampliar la actividad de Diseño Más Papel para que así se cumpla el fin último de cuidado al medio ambiente.





